Cuantas cosas me enseñaste;
A diferenciarme, desde pequeña ya lo era,
no, no era como cualquiera.
Nací en verano, me hiciste rosa, con demasiadas espinas por sacar,
me bebí todo el agua, las saque y seque.
Veinticuatro heridas,
formarían parte de mi vida,
por una negligencia médica.
Gracias,
gracias, porque no quiero otra vida.
Una ''Parálisis cerebral'', cambiaría mi vida para no volver atrás.
Gracias, por enseñarme a valorar otra manera de mirar. Y ver una infinidad en la ola que un día me rompió,
para enseñarme a nadar.
No le tengo rencor a nadie,
por haberme sacado tarde y no poder respirar.
Me hiciste madurar,
olvidarme de lo superficial,
por la valentía, que me hiciste coserme al lado izquierdo del corazón.

No hay comentarios:
Publicar un comentario