lunes, 2 de marzo de 2020

Cartas a ninguna parte



Que no es más fuerte quien puede volar siempre,
Sino quien lo hace a pesar de todo.
Como lechuza, por los aires; la cuerda de tensión, a punto de salir ilesa, después de la última guerra. Me clavaron la flecha envenenada, siendo más espina que pétalo.
Si, algún día quise y quiero la vida con alguien más o sola; Eso supongo que eso no es lo importante de la vida, pero soy una persona socialmente activa…
Os contare, mi historia a corazón en verso:
Me enamoré de él,
  Por su palabra,
Olvide su silla también y me enamore.
No le conocí a primera vista,
Me enamore de su comisura, vista desde mi móvil
No,
No, podremos volar de manera normal,
Pero creo que tampoco será normal nuestra manera de latir.
Me parece cuanto menos injusto,
Descosido y desecho;
Si,
Sí, es cierto somos minoría,
Ni por amor se muere,
Pero si te cambia la vida y las mariposas, que no pueden moverse en mí se atreven a coger altura. solo
No,
No entiendo, porque tenemos que tener el latido de entierro,
O es raro que nos demos un beso,
No sé,
No sé, si discapacidad y amor pueden meterse en la misma cuestión de igualdad para amar,
Y no me refiero  a la discapacidad. 
Amar,
Es amar, con toda libertad.
Debería dar igual la condición física o preferencia sexual,
Amar,
Amar en libertad es la mejor forma de dar el corazón.


  

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